Hoy os traigo mi opinión sobre una de mis novelas favoritas, La chica mecánica de Paolo Bacigalupi. Espero que algún día la leáis ^^

extracto-de-la-chica-mecnica-1-728Sinopsis:

Bienvenidos al siglo XXII.

Anderson Lake es el hombre de confianza de AgriGen en Tailandia, un reino cerrado a los extranjeros para proteger sus preciadas reservas ecológicas. Su empleo como director de una fábrica es en realidad una tapadera. Anderson peina los puestos callejeros de Bangkok en busca del botín más preciado para sus amos: los alimentos que la humanidad creía extinguidos. Entonces encuentra a Emiko…

Emiko es una «chica mecánica», el último eslabón de la ingeniería genética. Como los demás neoseres a cuya raza pertenece, fue diseñada para servir. Acusados por unos de carecer de alma, por otros de ser demonios encarnados, los neoseres son esclavos, soldados o, en el caso de Emiko, juguetes sexuales para satisfacer a los ricos en un futuro inquietantemente cercano… donde las personas nuevamente han de recordar qué las hace
humanas.

Publicación:

2009

Booktrailer:

Citas:

Todo cambia -suspira Jaidee-. Harías bien en recordarlo. Aferrarse al pasado, preocuparse con el futuro… -se encoge de hombros-. Es sufrir en vano.

Me sorprende que no te alegres de conocerme. Es lo más parecido a estar en presencia de Dios. Venga, ¿no tienes ninguna pregunta para tu creador?

“«Así sucumbimos todos. Hasta los más ricos y poderosos no son más que comida para cheshires al final. Somos meros cadáveres ambulantes y no tiene sentido intentar olvidarlo. Meditar sobre la naturaleza de la muerte nos enseña esa lección», se dice.

Pensar que algo puede durar eternamente es una estupidez. Quizá incluso el budismo sea transitorio.

Sufrimiento. El dolor es la única verdad. Pero es mejor que los jóvenes tengan algún motivo para reír y sepan qué es el cariño, y si este deseo de acunar a un hijo es lo que liga a los padres a la rueda de la existencia, que así sea. Hay que mimar a los niños.

Opinión personal:

He acabado de leer hace unas horas La chica mecánica y tras este rato de reflexión creo que puedo decir que he leído una de mis novelas favoritas. La chica mecánica está catalogada como ciencia-ficción (lo es) pero sin duda es uno de los libros más aterradores que he leído, en ese sentido me ha recordado mucho a ‘1984’ de George Orwell.

La chica mecánica nos presenta un futuro cercano al nuestro, un futuro posible, que en todo momento se siente real. No importa que nombre enfermedades o animales que no existen en la actualidad, de hecho nombrarlos marca una mayor realidad al argumento. El cambio climático es una realidad junto con sus devastadoras consecuencias, algo que no está muy lejano de nuestro tiempo. La tracción animal es importante en el futuro que nos muestra Bacigalupi pues los combustibles fósiles se acabaron tiempo atrás, hecho que tuvo sus consecuentes guerras de las que sabremos poco ya que se mencionan en contadas ocasiones.

El libro gira en torno a diferentes personajes y cada capítulo gira en torno a uno de ellos lo que nos ayuda a empatizar u odiar con mayor facilidad a unos u otros. Por un lado tenemos a Anderson Lake, coprotagonista de la historia y primer personaje que hace aparición cuyo objetivo es encontrar el banco de semillas. Él es farang, un extranjero en el reino de Tailandia, y lo tratan como tal, con la desconfianza y rechazo que sienten hacia todo lo externo a su reino. Desconfianza de la que llegamos a hacernos complices al saber todo lo que han provocado los fabricantes de calorías.

El siguiente personaje con el que nos encontramos es Hock Seng, un tarjeta amarilla dispuesto a hacer todo lo posible para asegurarse un porvenir . Os acabo de decir la desconfianza que sienten los tailandeses hacia los extranjeros, pues lo que sufren los tarjetas amarillas es mucho peor. Son extranjeros y además de eso chinos, lo que acaba reduciéndolos a poco más que basura ante el gobierno y la población. El único motivo por el que la mayor parte de tarjetas amarillas están en el reino es por la protección que les ofrece el Señor del Estiercol, un hombre que por lo que podemos averiguar cuenta con un gran poder político.

Jaidee Rojjanasukchai, también conocido como el tigre de Bangkok, el más importante y famoso de los camisas blancas, su capitán, por encima de él solo está el ministro de medio ambiente. Lo que más aprecia Jaidee es su patria y por la defiende de cualquier amenaza a la que se vea sometida, en la actualidad los farang que comercian dentro de Tailandia gracias al ministerio de comercio. A pesar de todo lo que ha visto es alguien alegre que siempre está dispuesto a sonreír, a diferencia de Kanya su teniente.

Emiko, la chica mecánica. He dicho que los tarjetas amarillas son casi como basura, pues los neoseres directamente son basura dentro del reino. Valen tan poco que si un día un camisa blanca quiere quemar a alguno lo único que estaría haciendo es cumplir con su deber, el único motivo de que sobrevivan es los sobornos que pagan sus propietarios. Emiko es de forma literal un producto ilegal en el país y la única forma que tiene de sobrevivir es dejar que su dueño la prostituya para enriquecerse. Ella es el resultado de la mejor ingeniería genética, o eso dicen. Lo que es en realidad es otro producto de la crueldad humana, está diseñada en todos los aspectos, siente una necesidad genética de tener un propietario, de obedecerle. Es incapaz de correr mucho tiempo porque se sobrecalienta y ello podría provocar su muerte. Lo único positivo es que es inmune a todas las enfermedades que hay por el planeta por culpa de los fabricantes de calorías. Con todo eso es con lo que tiene que convivir Emiko, con el miedo a salir a la calle y la descubran (algo que no es muy complicado ya que tiene programados movimientos para delatar su condición), sin esperanza en nada hasta que conoce a Anderson.

La chica mecánica es una gran novela, sin duda merecedora de todos los premios que obtuvo en 2010. Tal y como he dicho al empezar es aterradora, algún capítulo incluso puedes llegar a desear que acabe al lograr que te sientas incómodo pero nada de eso es suficiente para contrarrestar la hermosura que rebosa. La hermosura reside en el mensaje ecologista que transmite, algo de lo que tendríamos que hacernos participes en caso de que no lo fuéramos ya.