@senorodio ha escrito las horas previas a la aparición de James Reid en Conexión para así ahondar más en el personaje.

Nueva York

Hoy traemos una colaboración desde El blog del Señor Odio de la mismísima mano del @senorodio, espero que os guste ^^

–Con las manos completamente empapadas en sudor empujo las gigantescas puertas de cristal que custodian el edificio Betterlife. Tengo la carrera recién sacada y estoy allí para hacer una entrevista y poder hacer prácticas o algo así. Costosamente abro las puertas y… –James necesita hacer una pausa para seguir hablando, cada vez que llega a este punto se estremece sobremanera.

–¿Quiere un vaso de agua? –Dice el tipo sentado a su lado mientras deja su tablet de notas a un lado y le sirve de una gran jarra de cristal.

–No, no es eso gracias, es sólo que es tan real que me cuesta contarlo sin que se me haga un nudo en la garganta.

–Bien, continúe.

James se encontraba acostado en un diván, la consulta del psicólogo era la típica consulta con su estantería llena de libros, sus diplomas y títulos correctamente enmarcados y colgados en la pared, un cómodo sillón y un gran ventanal por donde entraría una gran cantidad de luz si las pesadas cortinas no estuvieran echadas.

–Nada más entrar, la muerte me recibe.

–¿La muerte? ¿Cómo identifica usted a la muerte?

–Ya sabe, una túnica negra encapuchada, como si levitase, como si estuviera vacía, pero no lo está porque me habla.

–¿Y qué le dice la muerte?

–La muerte me dice, hoy vas a elegir tu muerte. –Mientras lo dice, en su cabeza retumba la voz hueca del sueño y un escalofrío le recorre.

–¿Y dice que es un sueño recurrente señor Reid?

–Y tan recurrente…

Después de una hora contando sus miedos, James Reid se dirige a su oficina de nuevo. En cuanto se pone la chaqueta, vuelve a ser el triunfador con el que todos sueñan ser, el tipo sin miedo que ha logrado el sueño americano gracias a su tesón, empeño y apartar a manotazos a todo el que se le ha puesto por delante. Ya en la calle comprueba su smartphone–. Vaya, algo ha ocurrido –piensa y apresura un poco más su paso mientras hace un par de llamadas de teléfono.

A los pocos minutos, tras arreglarse la corbata y la chaqueta, entra en la sala de conferencias con la cabeza alta, como si aquello no fuese con él, intentando disimular su miedo…

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