Jacobo sigue escribiendo su historia en el libro negro mientras se esconde en la iglesia. ¿Qué nos deparará el camino que recorrió antaño? ¿Cuales son los horrores que vivió que provocaron que acabase viviendo tanto tiempo en el bosque?

23 Tic-tac,_tic-tac,_nada_dura_eternamente_BN

Jacobo atravesó la plaza hasta llegar a la puerta de la iglesia donde se sujetó mientras dirigía su mano izquierda al corazón. Estuvo allí unos minutos con la respiración entrecortada hasta que el dolor fue alejándose de él poco a poco, cuando pasó entró en el edificio y se dirigió al banco en el que había estado escribiendo unas horas antes. Nada más sentarse notó como los músculos se le iban relajando, cada día que pasaba le costaba más moverse, cada vez estaba más cansado de todos los dolores que atacaban su anciano cuerpo.

Se quedó allí unos minutos hasta que se vio con corazón de sacar lo que llevaba en sus bolsillos. Primero saco las tiras de cuero rojo, luego la aguja e hilo de color negro y por último un pequeño cuchillo oxidado. Cogió el libro negro para luego poner las tiras sobre él, en cuanto tuvo la forma de un ojo hecha retiró una de las tiras y la corto con el cuchillo, no sin esfuerzo, la hoja estaba demasiado desgastada para que fuese efectiva. Siguió el mismo proceso con el resto de tiras rojas, cuando acabó las dejó a un lado para coger la aguja con la mano izquierda mientras, con la derecha agarraba la punta del hilo para poder enhebrarlo. Tardó varios intentos en conseguirlo pero cuando lo logró cogió una de las tiras y la puso sobre la portada del libro.

Clavó la aguja en el cuero con esfuerzo hasta que logró atravesarlo, había conseguido la parte fácil, atravesar la negra portada del libro iba a costarle mucho más. Empezó a pensar en todo el trabajo que le quedaba por hacer hasta empezar a cansarse solo con la idea, sin embargo empezó a clavar la aguja en su nuevo destino. No podía detenerse, tenía que cumplir su misión, la que una voz agradable no dejaba de repetirle: Tienes que coser un ojo rojo para conseguir nuestra paz. Lo decía la voz de su hermano muerto años atrás, ¿cómo no iba a hacerle caso?

Pausa ojo2

Las horas habían pasado hasta el punto de que los últimos rayos de sol se filtraban por los restos de vitrales que quedaban. Los doloridos y sangrantes dedos de Jacobo habían acabado con la ardua tarea que se había propuesto, alzó el libro con las dos manos para observar el ojo rojo que reposaba sobre el fondo negro de la portada. Había querido justo como él quería, como la voz de su hermano quería que quedase. La voz lo felicitaba pero se había vuelto más grabe, ya no era su voz, era una mucho más oscura, más… La voz del Ojo.

El libro se le empezó a escurrir de las manos pero antes de que cayera lo volvió a sujetar con toda la fuerza de que era capaz. Estaba claro que nada es para siempre, lo había aprendido tiempo atrás pero en el fondo de su corazón había esperado resistirse hasta su último aliento. Abrió el tintero, tras eso lo dejó a su lado, luego cogió la pluma y mojó la punta mientras abría el libro por la última página en la que había escrito. Empezó a recorrer el papel con finas trazadas.

Pausa ojo2

Empecé a andar cojeando por aquel túnel con la antorcha por delante. Mientras avanzaba, la llama iba quemando todas las telarañas que se habían formado a lo largo de las décadas que hacía que nadie recorría aquel camino. A veces hemos de tomar soluciones peligrosas para resolver problemas peligrosos, muchas veces es lo único que tenemos.

Me caí más de una vez y cada una de ellas me costó más levantarme que la anterior. La herida de la pierna volvía a sangrar e iba doliendo cada vez más. Llevaba años preguntándome como sería aquella parte de los túneles para no prestarles atención la primera vez que los veía, nunca me había imaginado que sería en esas condiciones.

Tras dos horas sin detenerme no pude seguir, la pierna empezó a fallarme cada pos por tres y no era capaz de dar diez pasos sin estar a punto de caerme de nuevo. Tuve que pararme a descansar allí en medio, si quería avisar a mis amigos, a mi familia, no me quedaba otra. Apoyé mi espalda contra una de las rugosas paredes que formaban el túnel, una mano la dejé reposando sobre la gruesa capa de polvo que cubría el suelo mientras, la otra la mantuve en alto sujetando la antorcha.

Ven aquí Jacobo dijo una voz grabe que parecía resonar por todas partes. Te necesito. Necesito que me ayudes. La voz había vuelto a sonar, pero esta vez dentro de su cabeza. Si me ayudas yo te podré ayudar a ti, solo tienes que andar un poco más y abrir esta molesta puerta. Cuando lo hagas los dos ganaremos lo que queremos.

-¿Dónde estás? –pregunté tras pensármelo unos segundos-. ¿Cómo puedes ayudarme?

Estoy un poco más adelante, no te queda mucho por andar. Sé que te duele la pierna pero si lo haces te podré ayudar. La voz seguía hablando, era confiada, segura, todo lo que decía sonaba real.

-Ya voy –dije ignorando que no había contestado a mi segunda pregunta.

Me levanté como pude, apoyando mi peso sobre la pierna sana y una pared. Puse un pie delante del otro, así una y otra vez, andaba lento pero sin detenerme, necesitaba esa ayuda que me acababa de prometer la voz. Empecé a ver una apertura en la pared, como si se tratara de un camino secundario. Cuando llegué hasta allí me quedé sorprendido, en aquel hueco había una puerta de hierro, oxidada por los siglos que llevaba bajo tierra. Tenía muchos parches para asegurarse que no quedaba ninguna ranura.

Lo que tenía delante era la puerta de la Celda. Entonces…

Únete a mí Jacobo. Sé parte de mi séquito, sé el futuro de este lugar. Si te unes a mí nunca te faltará nada.

Era el Ojo. El peor de todos mis enemigos.

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Bueno bueno bueno, ya me tocaba traer algo de El pueblo, lo sé y lo siento mucho, pero las últimas semanas están siendo complicadas. Estoy intentando recuperar la normalidad y espero conseguirlo en poco, aunque me temo que en breves tendré todavía menos tiempo…

Ya que estamos quiero dedicarle esta vuelta a uno de mis más fieles seguidores, al que se de buena tinta que le encanta esta historia. @onate95, este capítulo es tuyo ^^

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